Asamblea no resuelve

19/Jun/2018

Asamblea no resuelve

Este miércoles 13 de junio, la Asamblea
General de Naciones Unidas se reunió en forma “urgente” para considerar la
situación en la frontera entre Israel y Gaza, sabiendo previamente que ya
estaba redactada una resolución retórica con voto favorable automático para
decidir condenar al gobierno de Israel en forma no vinculante. O sea, en forma
de espectáculo político sin consecuencias punibles de ninguna especie.
Para sorpresa de los proponentes de la
“resolución”, Estados Unidos propuso que se condenara a Hamas, incluyendo una enmienda.
El sistema reglamentario de la Asamblea General llevó a que primero se tuviera
que votar la moción de introducir una enmienda y eso fue aprobado. Después
tuvieron que votar la enmienda, y allí la Asamblea encontró que casi la mitad
de sus integrantes aprobaron que Hamas era lo que es: una organización
terrorista causante de la violencia y generador de violencia desde Gaza. Pero
entonces, una tercera votación adujo que se necesitaban dos tercios para
incluir la enmienda y entonces la condena a Hamas quedó registrada en una
secuencia donde se ve para qué sirve la Asamblea General.
Primero, se tomó una resolución de condena a
Israel en la cual Hamas no existe. Segundo, cuando Estados Unidos hizo votar
una enmienda para demostrar que obviamente Hamas es terrorismo puro, entonces
Hamas sí existe. Tercero, cuando por un tecnicismo la enmienda no se puede
incluir y hay que votar una propuesta sobre lo que sucede en la frontera entre
Gaza e Israel, Hamas otra vez no existe. Y no es broma. Es la tragedia de los
organismos inútiles invadidos por la hipocresía, los intereses creados y la
falta de memoria sobre cuáles fueron las bases históricas para crear la ONU.
Establecer que 30 mil personas que manifiestan
su intención de romper una frontera para entrar y quemar y asesinar a los
habitantes del otro lado es una manifestación pacífica, no tiene calificativo
adecuado en castellano. Y en ningún idioma. Las Naciones Unidas pretenden
decidir que Israel no tiene derecho a defender su frontera y que es pacífico quemar
campos y bosques e intentar asesinar israelíes. Les guste o no que se les diga
a los que aprobaron esta seudo resolución, eso es lo que votaron: legitimar la
invasión y quitar al invadido su derecho a la defensa.
Algunos de los que votaron la legitimación de
una agresión son países que cerraron y defendieron con armas sus fronteras hace
menos de un año cuando refugiados sirios (sin armas y sin agresividad alguna)
intentaban desesperadamente entrar en Europa escapando del genocidio de Assad
contra su propia gente. No hubo Asamblea General de UN diciendo nada entonces.
Faltaba más.
Cada espectáculo con votaciones como las del
13 de junio aleja más cualquier posibilidad de paz en esa parte de Medio
Oriente. Posibilidad que ya es bastante remota y que con estos golpes de
retórica (mucha de ella llena de odio e incitando al odio) las tiran a un
abismo sin fondo.
Estos espectáculos favorecen a Hamas y a su
patrocinador, Irán. Hamas ya anunció que este viernes 15 de junio (esto lo
escribimos un día antes) comenzará su ataque en la frontera con cinco mil
cometas incendiarias para destruir bosques y plantíos del otro lado de la
frontera y que acarreará civiles junto con sus hombres armados, ¿Para qué?
“Para crear mártires”.
Los que votaron la declaración de la mala
voluntad en la Asamblea General, incluyendo América del Sur, con las
excepciones valiosas y lúcidas de Argentina y Paraguay, ¿Desean que sigan las
agresiones, las muertes inútiles, los heridos, los campos quemados, los civiles
en refugios? Porque eso es lo que lograron.